Cómo llevarte bien con tu ex.

Consejos para seguir teniendo una relación civilizada después del divorcio.

Cuando dos personas se divorcian es porque el proyecto de familia y pareja a largo plazo que habían constituido fracasó. Sea cual sea la razón, el divorcio es en sí un trámite doloroso. No importa si es de mutuo acuerdo o “amigable”, o controvertido… deja heridas en el camino.

Lo más fácil y aconsejable sería hacer un duelo por la pérdida, cada uno por su lado, y, una vez pasado cierto tiempo, poder encontrarse sin resentimientos ni odios. Obviamente esto no es posible en todos los casos. Las causales de divorcio pueden incluir malos tratos o algún tipo de violencia física o psicológica que aconseja poner distancia de por medio, cuanta más, mejor.

Pero están estos otros casos en los que el desamor dejó paso al cariño y, lo que es aún más importante, quedaron hijos en común en el medio que necesitan la presencia de los dos progenitores en ocasiones especiales.

La convivencia pacífica y proactiva entre los padres divorciados es de gran ayuda para niños, adolescentes y adultos jóvenes a su cargo.

Los hijos fijan patrones y normas de comportamiento mientras nos miran. El esfuerzo de seguir una relación amistosa o civilizada con la ex-pareja, les proporciona a los niños seguridad y tranquilidad. Después de todo, ellos no tienen por qué sufrir el tironeo emocional de dos bandos encontrados, eso solo les hiere más.

Por eso te dejo unos consejos para aprender a llevarte bien con tu ex-pareja. No hablo de rehacer la pareja ni de implicación romántica alguna, simplemente son algunas ideas para que dos adultos puedan compartir tiempo en paz.

Auto-control.

Si hay un adulto en el mundo que puede sacarte de las casillas, es tu ex. Tu mente, tu organismo entero, está alerta y con las barreras altas ante su mera presencia. Sabiendo esto de antemano, intenta presuponer qué temas ríspidos pueden salir en la conversación y prepárate para tener control de tu ira cuando aparezcan. Ya te divorciaste, volver a discutir lo mismo es una pérdida de tiempo, de energía y de paz.
Paciencia.

Tu ex es la persona con la que probablemente seas más intolerante. Ten paciencia, cuenta hasta 10 antes de soltar la lengua.
Otra perspectiva.

Esta persona ya no es tu pareja. Puedes obviar esos aspectos que causaron el divorcio y comenzar a mirar con otros ojos quién es. Seguramente hay aspectos de su personalidad que no conocías.

Respeto y comunicación.

Siempre y sobre todas las cosas. Habla con respeto y trata con educación y cariño todos los temas que debas tratar. Tanto si se trata de los niños como de otras cosas que puedan surgir.
Tu ex-pareja es alguien a quien quisiste mucho en un momento de tu vida, tanto que decidiste planear todo un futuro a su lado. El divorcio no le convierte en el enemigo, simplemente lo ilumina con una luz diferente. Si consigues tener una relación post-divorcio cordial, si eres capaz de compartir un café y algunas vivencias nuevas, seguramente estarás mejorando tu calidad de vida y, sobre todo, la de tus hijos.

Por Veronique de Miguel (About.com)

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