Porque te lo mereces.

12 COSAS QUE UNA MUJER MERECE DEL HOMBRE DE SU VIDA.

…Cariño, gentileza, buen sexo… ¡Ajá! Todas las mujeres quieren lo mismo, pero tal vez sea útil profundizar un poco más. Ofrecemos algunas ideas que optimizarán tu relación.

Piropos.
A veces los hombres son tan “prácticos” que no entienden la importancia de la palabra. Así parezca superficial, los halagos y cumplidos en voz alta brindan felicidad.

Atención.
Mereces su atención absoluta en los momentos importantes. Absoluta quiere decir que te mire y te escuche durante el tiempo necesario, no que te conceda los minutos del medio tiempo del partido de fútbol.

Lujuria.
Es estrictamente necesario que demuestre frecuentemente que le gustas. Si es capaz de entregar su devoción absoluta por alguna parte de tu cuerpo, ¡perfecto! Si no entiende este punto, solo repite la palabra “Lujuria”.

Preparación.
Mereces que tenga paciencia y te brinde largas sesiones de juego previo hasta que estés lista para que logren juntos el mejor sexo del mundo. Los hombres deben aprender que del apuro no nos queda ni el cansancio.

Educación.
Incluso en una relación larga, años de matrimonio y tres muchachos adolescentes, no puede saludarte diciendo “¿ola k ase?”. Mereces buenos modales.

Reconocimiento.
No hay alternativa. Si tienen una relación, mereces que sea reconocida entre sus amigos, familiares y en Facebook. Si hay algo que esconder, él no es el hombre.

Paciencia.
Mereces comprensión. Si un hombre entiende que efectivamente no todos los días tenemos el mismo humor, tendrá la clave para triunfar. Por ejemplo, él no debe decirte cosas como “Cariño, ¿qué te pasa? ¿Tienes la regla?”.

Consideración.
Mereces que su actitud sea amable y cariñosa cuando te bajas de la balanza tras descubrir que subiste cinco kilos. Se valen las mentiras blancas…

Obsequios.
Mereces regalos que te gusten aunque no sean su estilo o no sepa para qué sirven.

Colaboración.
Las relaciones son de dos para todo. Sí, también para el trabajo doméstico, fregar los platos, cocinar y lavar la ropa…

Apoyo.
Un abrazo en el momento justo puede darte la fuerza que necesitas para afrontar situaciones complicadas.

Comunicación.
Siempre, siempre, siempre mereces una conversación, no gritos. No hay pelea que justifique que se griten o insulten.

Respeto.
Lo más importante. Puedes decírselo cuantas veces sea necesario o cantarle la famosa canción de la inmortal Aretha Franklin. La lealtad y el respeto mutuo aseguran una relación duradera y feliz. No parece tan difícil.

Adriana Terán

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.