NO PUEDO VIVIR SIN ÉL/ELLA

LA DEPENDENCIA EMOCIONAL
La dependencia afectiva o emocional es más común de lo que se cree. Muchas veces es confundida con un encaprichamiento, obsesión o un tremendo enamoramiento, pero va mucho más allá, puesto que esa necesidad de estar con la persona se vuelve obsesiva. Muchos de los aspectos de la vida de la persona se ven afectados, sobre todo las relaciones.

Saber las características de éste tipo de dependencia es importante para identificar que tenemos un problema. Éstas son:
Baja autoestima: la persona se siente inferior, no confía en sí misma, tiene mayor inseguridad, se siente incapaz de realizar cosas por sí misma, se compara excesivamente con otras personas (la propia pareja, hermanos, amigos, compañeros de trabajo, etc.).
Prioridad de esa persona sobre cualquier otra cosa: dejar de frecuentar sus amistades, familiares y otros contactos por estar con él/ella. El dependiente emocional es capaz de cancelar planes reiteradamente con otras personas u otros compromisos para poder quedar con esa persona.
Necesidad de control: “ha visto mi mensaje y no me ha contestado”, “está en línea y no me dice nada”, “no me ha llamado y me dijo que lo haría”, “me dijo que estaría en casa y no está”… La persona es intolerante a la incertidumbre, es decir, necesita saber en todo momento lo que está sucediendo, qué está haciendo esa persona, con quien se encuentra y en qué lugar. La necesidad de comprobación y la desconfianza puede ser tan alta que incluso pueden llegar a espiar a la persona.

Tendencia a la exclusividad en las relaciones: necesita que esa persona sólo esté con él/ella, le molesta que acuda con amigos/as u otras personas y siente celos si no recibe toda la atención que desea.
Idealización del compañero: la persona tiende a ver a su pareja como más inteligente, más fuerte, más culta, con más experiencia en la vida que uno/a mismo/a.
Sumisión: intenta satisfacer a la pareja en todo lo que puede para agradarle/la y no dice lo que se piensa en ese momento por miedo a que al otro no le guste.
Miedo ante el abandono o el rechazo de la pareja: son incapaces de romper una relación. Tienen pensamientos continuados de miedo al abandono y no conciben la vida sin alguien a su lado. “No puedo vivir sin él/ella”, “me muero si me deja”, “él/ella es toda mi vida”.
Incapacidad de tomar decisiones y búsqueda de aprobación de los demás: excesiva tendencia a pedir consejos a los demás a la hora de tomar decisiones. Siente la necesidad de quedar bien con los demás, aunque se sienta mal, buscando su aprobación. Es por ello que, la persona fantasea en qué pueden estar pensando los demás de ella.
Dificultades para de decir “NO”: La persona es incapaz de negarse ante la petición de su pareja. Es por ello que en ocasiones se ve en la obligación de realizar quehaceres, acudir a sitios o aguantar situaciones que realmente no deseaba.
Demostración de amor: la persona siente la continua necesidad de que el otro le demuestre su amor, a través de palabras o gestos.
Reiteradas rupturas y reconciliaciones: la persona es capaz, en un periodo corto de tiempo, de ilusionarse y establecer nuevas relaciones de pareja después de una ruptura.
Sufrimiento: no le gusta la forma de comportarse de esa persona con él/ella y sufre ante esa incomodidad, pero aun así no deja de luchar por la relación.
Aunque lo más común es que la dependencia emocional sea hacia la pareja, puede darse también hacia otra persona amada como un amigo o un familiar. Cuando entre la relación de ambos/as existe una dependencia efectiva, la relación puede volverse tóxica, y puede influenciar en el bienestar de ambos.

La persona con dependencia emocional necesita ayuda profesional para equilibrar su bienestar emocional y coger las riendas de su vida, aumentando la autoestima y con ello la seguridad en sí misma, dejando de ser una persona completamente pasiva ante los demás. Hoy en día, las nuevas tecnologías tienen la opción de poseer “chat” y otras aplicaciones que, por desgracia, permiten un mayor control entre las personas, es por ello que durante el tiempo en el que las personas se encuentran en fase de “independizarse” afectivamente, el tener al alcance este tipo de aplicaciones es recomendable que sea menor o incluso nulo. Deja de ir detrás de esa persona y depender de su cariño o amor para sentirte bien, quiérete.

Raquel Ribas

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