La rutina alimenta el desamor en la pareja.

Para  evitar la monotonía en las relaciones de pareja es imprescindible modificar actitudes y cambiar algunas rutinas que se han ido adquiriendo con el tiempo.

La rutina, convierte la relación en una situación de aburrimiento con ausencia de sorpresas, novedades, ilusión o proyectos en común, lo que hace temblar los cimientos de la relación y conducirnos una ruptura.La creencia de que conocemos al 100% a nuestra pareja hace que no sigamos en la búsqueda, que lo demos todo por sentado, de una falta de diálogo y hace que todo se convierta en un silencio y un estado de resignación. Pensamos que esta todo hecho y dicho y es un error que comenten muchas parejas, el sexo ha dejado de ser un deseo y se ha convertido en una apetencia fisiológica en unos casos y una inapetencia o compromiso en otros .

Una cuestión importante para luchar contra el aburrimiento es la motivación personal. Cuando existe motivación interior y exterior, el resultado final es positivo y las emociones aseguradas y éste sería el primer paso para luchar contra la apatía. Si intentamos transmitir esta motivación a la pareja, provocaremos de nuevo dinamismo, comunicación, diálogo, lo que puede llevar a la relación a un nuevo punto de encuentro y que surja una nueva pasión por tu pareja y el deseo de compartir con ella momentos para la reconquista.

Si, por el contrario, sólo uno de los dos tira del carro, es muy posible que surja de nuevo el cansancio, el aburrimiento y la vulnerabilidad que pueden llegar incluso a disolver la relación, tirar la toalla o buscar otras opciones y objetivos individuales.

Comienza por realizar cosas nuevas, a buscar el factor sorpresa en la relación, contribuir a establecer nuevos escenarios de contacto, visitar lugares diferentes juntos, compartir nuevas relaciones en actos culturales, cultivar otras aficiones, etc.

Estas son algunas ideas de cosas que se pueden realizar para reactivar la relación:

Detalles inesperados.

Una de las formas más sencillas de mantener tu relación de pareja fresca y de seguir sorprendiéndola aún después de muchos años, es con detalles que no se espera. Regálale flores, escribe una carta o invítala a una cena romántica un día que no celebren algo especial. Seguro le encantará.

Cambia tus halagos.

Si acostumbras decirle a tu pareja pequeños halagos, piropos o regalarle los mismos detalles, una forma de mantener la sorpresa y romper la rutina es cambiándolos de vez en cuando; pon atención a su ropa, corte de cabello, así sabrás qué decirle.

Sé romántico-a.

Los detalles románticos como una cena, rosas, o simplemente palabras lindas, son cosas que con el tiempo y la rutina se pueden dejar pasar; sin embargo, éstas le dan ese toque especial a las relaciones, así que sé romántico-a y le devolverás vitalidad a tu relación.

Revivan su relación.

Recuerda qué les gustaba hacer cuando comenzaron a salir y háganlo de nuevo, ello no sólo les ayudará a divertirse juntos y hacer cosas diferentes, sino que podrán recordar aquellos tiempos y revivir el sentimiento.

Salgan de fin de semana.

Una de las razones por las que la pareja entra en rutina y se aburre es porque tenemos muchas responsabilidades y no encontramos el tiempo para estar con nuestra pareja. Por ello, salir de fin de semana, alejarse de responsabilidades y cambiar un poco el escenario de su relación, puede ayudar mucho.

Comunicación.

Algo indispensable en las relaciones de pareja es la comunicación; si sientes que tu relación está cayendo en la rutina, háblalo con tu pareja y traten juntos de resolverlo.

Contrata a una niñera.

Los hijos requieren mucho de nuestro tiempo y espacio personal, y eso puede afectar la cercanía con la pareja. Dénse un día de vez en cuando en el que se queden en casa sin los niños, vean televisión, conversen, conózcanse de nuevo.

Compartan actividades.

Si a ambos les gusta bailar, cocinar, o hacer algún deporte, hallen la manera de realizar esa actividad juntos; no tiene que ser todos los días, pero realizar una actividad los hará sentirse relajados y felices y más aún si se comparte con la pareja.

Conviertan el sexo en pasión.

Aunque no hay que olvidar que para que ello funcione, tiene que ser cosa de dos.