LA NUEVA PAREJA.

Muchas personas tienen fracasos en sus relaciones, personas con deseo de estar en pareja y no la encuentran, o relaciones que no funcionan y hace que se desista o pierda interés.

 

La pareja tradicional.

Las relaciones de pareja estaban basadas en atracción física, amor a primera vista y otros conceptos románticos que eran la fuerza de motivación.

Cuando dos personas se casan en forma convencional están casi obligados a jugar roles predeterminados. Muchas personas que juran que no van a reproducir los matrimonios de sus padres, eso es lo que justamente hacen.

La pareja cae en los roles preestablecidos o entran en los juegos de poder para ver quién puede dominar y quien se somete. Estos modelos son aprendidos desde la infancia cuando de niños observamos a los padres como referencias para el futuro.

 

La nueva pareja.

Las nuevas formas están basadas en necesidades de cada uno y se actúa de forma diferente. Se pone más el foco en el alma que en la atracción física

En la búsqueda de su “alma gemela”, no importa si creemos o no, se opera desde el corazón y siempre permitirá a su pareja ser exactamente quién es. No hay necesidad de cambiar al otro o hacerlo “mejor”, o rescatarlo o proveerlo. Compartirán la aventura del crecimiento y auto exploración, esperando lo mismo del otro.

 

En la nueva pareja, es importante mantener el equilibrio entre los dos. hay necesidad de una igualdad completa en la relación.

Los patrones antiguos de dominación, control y apego tienen que ser liberados.

No hay necesidad o miedo sino aceptación y amor.

Si la relación llega a su final, entonces existe una voluntad de soltar y no quedarse apegado a esa relación en particular.

Ante un conflicto, lo mejor que se puede hacer es soltarse, permitiendo a cada uno crecer y permitirse sentir la tristeza de cuando algo termina, pero también la anticipación de cuando algo nuevo comienza. Inclusive si esto es un período de soledad, mientras nos adaptamos a la nueva persona que somos.

Esta nueva forma de actuar en pareja se convierte en un reto constante que puede incluir el liberar rabia, frustración y permitir a la pareja tener emociones y sentimientos, sin sentirse personalmente amenazada ni que pongan en peligro la relación

Un reto a los sentimientos, no solo los positivos. Esto permite manejarlos en una forma creativa y compasiva, sabiendo que nos servirán para crecer y experimentar cada vez más quienes y qué somos en esta relación particular.

 

Existen dos elementos claves que se necesitan siempre presentes. El primero es comunicar, en la manera que sea mejor para ti y de forma asertiva.

El segundo, es que existir una razón de ser en la relación.

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